30.1.10

Ligues esporádicos y... ¿añejos?

Desconozco qué cruel designio esté manifestandose en mi vida, pero parece axioma, ley y teorema que tenga una suerte de proporciones bíblicas para gustarle a los vijeitos.

Y de verdad, no entiendo las causas: no me visto como persona decente, ni siquiera como señorita que soy, uso tenis sucios y desparpajados y pantalones rotos, digo muchas pinches groserías al hablar, camino como chango y aún tengo pelos rosas, vaya, no soy una persona de bien de acuerdo a las buenas costumbres [jo, me acordé de algo ayer en el Metrobus].

Quizá sea mi magnética personalidad [?] o mi encantadora sonrisa [?] o mi impecable cabello planchado porque de otra forma no se acomoda con el nuevo corte [?] pero soy un imán de viejitos freaks y ayer en la noche no fue la excepción.

Como ya era tarde, mis piernas dolían gracias a que Miguel me hizo caminar y perderme y volver a caminar por C.U., para regresar a mi acogedora cama decidí tomar un taxi afuera del metro Popotla. El primero que pasó desocupado, el primero que tomé. 

Me subí tranquilamente viendo que el conductor era un viejito desos que parecen inofensivos y que escuchan a Los Panchos [hasta ese momento todo iba bien, un poco de Los Panchos no le hacen daño a nadie] pero todo empezó a preocuparme cuando me percaté que volteaba insistentemente por el retrovisor y miraba con curiosidad una paleta en forma de dedo que traía en el tablero [inserte música de Psychosis aquí].

Súbitamente, me empezó a 'hacer la plática' sobre esto, aquello, l'otro cuando llegamos al tema de la edad:

Taxista: ¿Cuántos años tiene, señorita?
LauRa: 23 años -respondí amablemente como si se tratase de mi abuelito perdido y encontrado.
Taxista: ¡Uuuuuuy! Justo como me las recetó el doctor -WTF! ¿es neta que dijo eso? sí, sí lo dijo.
LauRa: Jaja -el miedo empezó a recorrerme cada una de mis ñangas vértebras madreadas por la caminada.

Yo hice oidos sordos y desvié mi mirada a la ventana a mi derecha para insinuar que no pretendía seguir platicando después de esa incómoda manifestación de exitación, pero no contaba con que era uno desos taxistas que gustan de hablar hasta por los codos y yo tan poco elocuente bajo esas circunstancias, no me quedó de otra que darle el avión a diestra y siniestra.

Taxista: Yo siempre le digo a mi hija, que tiene más o menos su edad, que debería tener un chingo de novios, usted también debería entregarse a los placeres de la vida.
LauRa: [¡Su puta madre! ¿y ahora que hago? ¡QUIERO A MI MAMÁAAAAA! -pensé] Ah, sí verdáaa -respondí pausadamente para tratar de esconder el miedo que estaba haciendo que me quisiera aventar del taxi.
Taxista: *inserte aquí un chiste de pelos, vaginas, monjas y pueblerinas que la verdad no recuerdo porque cerré mis oídos espirituales*
LauRa: Por aquí está bien, por favor.
Taxista: Esta usté bien hermosa, ¿no quiere que la lleve más lejos? -se volteó para recibir mi dinero y mirome fijamente a los ojos.
LauRa: Nono, aquí está bien. Me da mi cambio por favor -el miedo me hace reaccionar groseramente. No me juzguen.
Taxista: ¡Que tenga buena noche y vayase con cuidado que se la pueden robar! -¿acaso me estaba amenazando? 
LauRa: Gracias. -cerré la puerta del taxi y corrí despavorida por dos cuadras hasta mi casa.

¿Mi destino será casarme con un viejito? ¿O cuando yo sea viejita me ligaré jovencitos? ¿La vida está preparandome para que cuando venga George Clooney y me diga que soy el amor de su vida, entienda que no todos los viejitos son feos y pueda entregarle mi corazón y otras cositas? Ruégole a diospadretodopoderoso y la Virgencita del Comal por que así sea.

12.1.10

La Hormiga Pacheca: Mascota del 6º Festival Internacional de Azcapotzalco

Caminaba yo pacíficamente por las calles del H.H. Centro de Azcapotzalco, pues me dirigía a sacar una cita con el Psiquiatra que gusta de amasar mi cerebro con sus manos y conocimientos, cuando me topé de frente con este joya:



"Oh, arte y cultura con sentido humano"- dice el slogan, "y con olor a cannabis sativa"- versa la hormiga. Pero yo como ahorita no me le puedo hacer a las especias especiales, ni a los alcoholes ni a los dulces de anis, me echo mis diazepam para ponerme en el mood.

5.1.10

Queridos Reyes Briagos...

Como cada año, mi señora madre aún no supera que ya entendimos que los Reyes no existen... que son un mito como el Ratón de los Dientes, Satán Clos, La Llorona y El Amor... pero a ella le vale madres el universo y nos compra nuestro respectivo globo.


Mi globo morado :D



Esta vez sólo pediré un muchachote[¡urgida!], un MotoDext [¡geek!] y unos lentes para la [mi casi] cámara Ricoh [¡doble geek!] ¿Ustedes qué pedirán? 

¿Partirán rosca? Mañana toca la partida de rosca con toda la familia, así que ruéguenle a Yisus tap-dancing Craist, a la Virgencita del Comal y a Diospadreredentor que no me toque el pinche monito porque soy probre probre y no tengo dinero para andar comprando tamales.

4.1.10

Bienvenido. Wilkommen. Benvenuto y así

¡Albricias! Las profecías eslavas pronosticaron que el 2010 sería el año en el que yo regresaría a las andadas blogueriles [¿es valida esa palabra?] aunque desde mediados del 2009 estaba yo chingueyjode con que ya iba a hacer algo nuevo, que iba a volver a escribir como los mismísimos ángeles, que la inspiración me estaba regresando como el alma que se me había ido del cuerpo cuando me dieron los milachaques, que ya tenía más tiempo para escribir y que la verga del muerto pero nomás me hacía güey y cuando entraba a Blogger, me daban unas ganas de correr a abrazar el retrete y vomitarle mis penas.

La verdad es que:

a) Ya estaba hasta el huevo del antiguo bló, no me daban ganas de escribir nada, ni sobre que me he vuelto imán de freaks, ni que me he caído mil veces, ni de que la sangre se me estaba haciendo atole ni de que me fui a extraordinario en Entrevista [y con justa razón, porque ya no había flow para escribir].

b) Traía milquinientosmillones de pedos mentales: saqué cita con una psicóloga y terminó queriéndome ligar; después me hice mis propias chaquetas mentales pero el poder de mis ataques de ansiedad era mayor que mi voluntad y finalmente, terminé en el psiquiatra, quien me recetó diazepam [a.k.a. valium] y a eso se le juntó el típico ponche de las fiestas decembrinas, ergo, mi claridad mental ha regresado y ahora sí tengo ganas de volver a escribir.

c) De cualquier forma, con ganas o sin ganas, decidí cambiar de blog porque de plano ya odiaba a SouR GirL. Sí, lloré cuando los Stone Temple Pilots la tocaron; sí,me encanta seguir escuchando esa canción y pensar que aún me pertenece; sí, todavía la canto a todo pulmón, pero ha llegado el momento de dejar de ser SouR GirL en Blogger y sólo ser LauRa.

SouR GirL seguirá abierto nomás porque soy súpernenita y me gana la melancolía y digo "¡Ah, pero qué buenos tiempos!" y siento como si estuviera cortando con un fulano e irremediablemente le dijera: "... pero aún podemos ser amigos, ¿no?", además de que no dudo que algún día de estos que mi pasado me persiga [como siempre lo pinches hace] tome de referencia alguna entrada del difunto blog.

Así pues, sin más explicación que dar, los conmino a leer este nuevo blog que declaro oficialmente inaugurado.