31.3.10

De Ayunos y Frases Célebres

En teoría, es Semana Santa, días "de guardar" las chelas y los pomos; los cigarros y los porros; los tacos de machitos y tripas y las carnes asadas; a Yisus tap-dancing Craist y a la Virgencita del Comal; las pinches palabrotas y el sexo sucio y lascivo en la Cajita de Pandora y ponernos a hacer todas las cosas que la iglesia y esas mamarrachadas dictan para este tipo de festividades... cosa que honestamente, algunos cuantos moralinos siguen al pie de la letra.

En esta casa, cuando vivía la abuela, acostumbrabamos no comer carne los viernes y demás privaciones que [personalmente se me hacen una chingadera porque con la crisis y estoquel'otro la comida es comida y vale madres el mundo] son propias de la temporada; pero de unos años pa'ca cuaresma, vigilia o la verga del muerto, nos importa un rábano y nos vamos por tacos al pastor los viernes.

Sin embargo, éste año, mi madre se ha sentido muy espiritual o el mismísimo espíritu santo se le metió a las venas y con ello, regresaron sus bochornos [que por cierto, cuando empezó con eso, mi papá le dijo una vez: "¡Grita: Llamas a míiiiii!" -tan elocuente mi señor padre-] humores bipolares y frases propicias para reir un rato:

Mamá de LauRa: Avísoles que mañana, sí, mañana... haré un ayuno
Hermana de LauRa: ¿Y eso?
Papá de LauRa: Pues yo haré un ayyyydos
LauRa: ¡jijijijojojo!
Mamá de LauRa: ¡No estoy jugando, Papá de LauRa! Lo haré porque me nace.
Hermana de LauRa: Pero ¿por qué?
Papá de LauRa: Porque tu mamá está muy gorda y ya quiere ponerse a dieta.
LauRa: ¡jijijijojojo!
Mamá de LauRa: Síganle de blasfemos.
Papá de LauRa y LauRa: ¡jijijijojojo!

Y aún así, mi madre se atreve a preguntar por qué vitupero a la menor provocación. Padre sólo hay uno y el mío es único chinga'o, por eso lo amo.