9.6.12

Enough is enough

... dicen en Canadá. En México decimos algo como ¡Ya párale [se puede insertar un al mame, si lo desea]!. Y justamente viene al caso esta frase en todos los sentidos.

Siempre me he jactado de tener un blog apolítico, lleno de pura pendejada escupida sin remordimientos, con recuerdos de mi infancia, anécdotas mundanas y demás infamias que nada tienen que ver con partidos políticos y elecciones, o de ser la persona más pinche malinchista que pueda existir en el país. Pero en este caso, Enough is enough!. No quiero decir que ahora la grilla se apoderará de mis deditos y atascaré este espacio de basura política, porque qué hueva; o que saldré a las calles hondeando una bandera de México con orgullo en el rostro.

Lo que quiero hacer, sólo por esta entrada, es parar el mame, parar las pendejadas por unos instantes y gritar a los 4 vientos del Internet y a los 7 mares de las webs que ESTOY HARTA:


  • Harta de que miles [o millones, ya ni sé con tanta estadística más maquillada que trabajadora de Sullivan] de mexicanos pierdan la memoria o se tapen los ojos y los oídos ante el posible regreso de uno de los autoritarismos más culeros de México: PRI.
  • Harta de ver cómo la corrupción envenena la vida del país y todas aquellas personas que le han hecho daño quedan impunes y hasta parece que carecen de consciencia que se postulan como candidatos a la presidencia.
  • Harta de ver como entre mexicanos nos partimos la madre en un partido de futbol: Unos por "acarreados" sin escrúpulos y otros por defenderse de estos [lo cual es totalmente válido y lo admiro].
  • Harta de sentir impotencia y coraje al ver que las autoridades no hacen nada por defender la legalidad y la paz de este país.
  • Harta de que vivamos con miedo: a salir a la calle y no regresar a nuestras casa, de manifestar nuestras opiniones, de creer que puede haber un cambio verdadero si empezamos por nosotros como individuos y luego como pueblo, de perder beneficios si no voto por fulano o sutano.
Sí, podré quejarme de que soy parte de un país bananero, de que me caga el metro y sus manoseadas, de que me cagan los pinches nacos que me encuentro en la calle y de muchas cosas que me cagan, pero al final de cuentas aquí vivo y si voy a seguir aquí [por lo menos un buen rato] no quiero estar soportando todas esas cosas que me tienen HARTA del verbo HASTA LA MADRE.

Es tiempo de que México despierte. Es tiempo de que, como ciudadanos, le echemos ganas y razonemos nuestro voto. Apoyemos movimientos como Yo Soy 132 para que los medios dejen de decirnos lo que les conviene. Neguémosle la Silla Presidencial a Enrique Peña Nieto porque no se la merece por asesino, corrupto, iletrado e idiota. No dejemos que nos vea la cara de pendejos [a lo mejor, algunos sí la tienen pero, ¡vengaaaaa! ¡NO LO SON!], con que él la tenga es más que suficiente.

Abramos los ojos y ayudémonos entre todos para que podamos hacer un cambio real, un cambio que nos beneficie a todos. Empecemos con los principios básicos como el respeto y la legalidad. Razonen, de verdad, su voto. No vayan a las urnas nomás porque es tradición familiar votar por tal o cual partido, háganlo porque el candidato tiene las propuestas que México espera para su desarrollo.

Basta. Paremos el mame. Enough is enough.